Hay días que cuestan mucho y otros que sonríes por nada. Hay veces que las casualidades no sirven de nada y otras que son buenas. Es cierto, que cuando no quieres perder el tiempo todos son piedras en el camino y cuando dejas de buscar algo, aparece así, sin más. Hay noches, en las que miras al cielo y todo es negro, y otras que las estrellan está ahí tan brillantes, tan pequeñas, tan lejanas.. Ayer, miraba al cielo abrazada a alguien que acababa de conocer, y hablábamos tiritando de frío, sin ceder a separarnos y entrar de nuevo. Era poco más alto que yo, pero un año más joven. Es como si todo lo que buscaba, lo hubiese encontrado en él. Ríete vamos. Di que tan solo es un capricho, no voy a negarlo. Ríete, porque mientras tanto yo, miraré al cielo y pediré deseos a los aviones que pasen. ¿Por qué se piden deseos a estrellas fugaces? Es tan poco probable que se cumplan de todas maneras.. La vida no es desear y esperar que se cumpla. Es vivir y encontrar lo que buscas. Es mirar el cielo y ver alguna razón por la que creer en algo. Es de todo menos darse por vencido. Es tan fácil perder que ni siquiera luchamos. Yo creo en algo más que en la vida y también pido deseos esperando que tarde o temprano se cumplan. Vamos, no te rindas. El camino es largo y la vida dura, si. Pero algún día te despertarás y no estarás durmiendo sola. Te girarás y verás que el tiempo vuela. Que sin darte cuenta has echo tu vida. Eres feliz. Mirarás por la ventana y verán un avión volar, y recordarás aquella noche fría sentada junto a él al otro lado del portal, mientras la gente hablaba adentro y vosotros simplemente contabais estrellas. Si, esas son las noches que recordarás cuando los deseos que algún día hayas pedido, se cumplan o no. Cuando ya no duermas sola, y cada mañana te despiertes pensando que los aviones han echo bien su trabajo.
- Que a partir de una noche, cada día frío me recuerde a ti.

No hay comentarios:
Publicar un comentario