lunes, 25 de julio de 2011

co-bar-de



Las prisas de volver a verte y la ansiedad de no poder abrazarte. Tengo miedo de perderte o de quererte demasiado. Y tú, me ves tan derrumbada, sin animo de levantarme de cama. Me llamas, escucho tu voz de nuevo. En ese momento, no sé si debo sentirme bien o mal. No si alegrarme de que me llames, porque te preocupas, porque todavía me quieres; o pensar lo peor, que llamas porque te sientes culpable, que te cres demasiado, que simplemente lo haces porque debes y no porque quieres. Ya no sé, si las cosas van bien o mal. ¿Y si decides volver? Sepas que estaré esperandote en el mismo lugar que me has dejado. Y es obio que no te olvidado, peor te fui cogiendo rencor, aunque poco, algo; he aprendido a odiarte por marcharte cuando mas te he necesitado. Y te has explicado, tenías miedo, pero ¿y yo? Mi miedo no cuenta, nunca te has parado a pensar que sin ti me siento desprotegida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario