sábado, 23 de julio de 2011
Por un momento..
..se me paró el corazón, la sangré ya no circulaba y yo no podía respirar. Tenía tanto miedo de perderte una vez más..Tú estabas tan serio al decirme adiós que creí que sería una despedida, una entre miles, pero una que marcaba un final. Y me habías avisado de que esto pasaría, terminaría el disfrutar, se acabaría este nosotros y te irás sin más. Yo caí rendida ante palabras, palabras que nunca antes había creido tan peligrosas, potentes, fuertes.. Tú aún no te habías ido y yo ya te echaba en falta. No es fácil demosotrartelo, pero sentía necesidad de contarlo. Me abstengo de otros, mientras que tu las satisfaces a todas. En ese momento te sentí distante, frío dolido, te sentí totalmente ajeno a mi. Ya no eramos absolutamente nada y no podía impedirte lo que tu , desde hacía tanto tiempo preparabas con premeditación y alevosía. No me sentía capaz de decir basta. No podía prohibirte que hicieses todo aquello que me dañaba. No podía, no. Y al final as cumplido con tus palabras y te has ido. Ni siquiera me has dado un último beso
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario