miércoles, 31 de agosto de 2011

Olvidé olvidarte-


Olvidé que sería la última noche en tu cama, la última vez que me despertaría a tu lado. Olvidaste mencionar que ya no me querías. Y yo olvidé imaginármelo. Quizá si no lo has dicho es porque no lo sientes. Pero solo son suposiciones. No me fío de las teorías, porque siempre fallan. Y los planes.. ¿los planes? Esos nunca salen bien. Me enseñaste todo lo que necesitaba saber de la vida: a callar cuando hay que callar y a quejarse cuando hay que hacerlo, a mentir por piedad, a poner siempre la verdad por delante, a querer a quien hace daño, a no dañar sin querer, a no vengarme, a no odiar, a olvidarlo todo, a vivir sin miedo, a decidir por mi misma, a no engañarme, a no sufrir.. Ya ves, has sido lo más grande que he tenido nunca. Pero todos cometemos errores y siempre, pase lo que pase, se nos queda atrás algo importante. Ni que lo hubieras echo a posta, porque parece.. Se te olvido enseñarme como olvidarte a ti. Como olvidar cuando lo necesitas. Como borrar de mi cabeza el sonido de tu risa. Y eso, si era necesario. No para ti que no te conviene, pero puesto a enseñarme podía haber aprendido lo que más falta me hace ahora. Y es que en mi cabeza hace eco esa risa tuya que me traía loca. Esa risa en mi cabeza, tu sonrisa en mis pupilas, tu saliva en mi saliva, nuestros mejores momentos en mis mejores recuerdos, tu olor en mi ropa.. Tengo algo tuyo en cada algo mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario