Hoy no voy a decir que me he enamorado, si no que puedo hacerlo. Tampoco voy a decir que es perfecto, porque la perfección no existe. Voy a decir que ojalá esta vez no sea otro punto y a parte. Voy a decir que ojalá él no sea otro nombre para la lista de pendientes de olvidar.
Espero, que por una vez, el tiempo no sea un problema. Espero que sean más de dos semanas las que me demuestre lo que quiere, y espero que lo que quiera, sea a mi.
No voy a contar que quiero despertarme cada mañana y ver su cara. No voy a decir que quiero desayunar con sus besos, ni tampoco que las mejores noches quiero que sean a su lado.
Lo que yo realmente no quiero, es despertarme otra mañana más con ojeras y ganas de llorar. No quiero despertarme y descubrir que al final me ha vuelto a pasar. No quiero no quererte. No quiero olvidarte, ni que me olvides. No quiero que no te enamores de mis defectos con el tiempo. No quiero correr. No quiero jugar. No quiero seguir siendo la niña tonta. No quiero dejarte ir. No quiero que todo acabe. No quiero llegar a un callejón sin salida, pero tampoco quiero que me dejes escapar.
Yo no quiero ir deprisa, porque cuando vas demasiado deprisa, siempre acabas cayéndote.

No hay comentarios:
Publicar un comentario